Polémica entre TBA y los gremios ferroviarios por la declaración del conductor

Facundo Cornejo | lunes, febrero 27, 2012 | 0 comentarios

La concesionaria rechazó la declaración del maquinista ante la Justicia de que hubo anomalías en los frenos. Y aseguró que no hubo ninguna advertencia sobre fallas. En un audio difundido por los medios no hay registro de un aviso, pero el gremio dice que hubo uno previo.

El accidente ferroviario del miércoles fue el más grave en la historia de la Ciudad.

A cinco días de la tragedia del ferrocarril Sarmiento, la polémica entre la concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA) y los gremios ferroviarios continúa. La empresa responsable del servicio rechazó la versión del maquinista de que hubo fallas en los frenos del tren que chocó en la estación de Once y dejó un saldo de 51 muertos y más de 700 heridos. Pero el titular del gremio La Fraternidad, Omar Maturano, dijo que hubo un aviso previo.

La concesionaria TBA emitió un comunicado en el que afirma que “la formación cumplió el trayecto sin que se verifiquen o comuniquen anomalías hasta su impacto en la estación de Once”, versión que se contrapone a la del motorman Marcos Antonio Córdoba, que declaró ante el juez Claudio Bonadío que hubo problemas para frenar la formación y alertó por radio sobre tales fallas.

El fin de semana se conoció en los medios un audio de los diálogos entre el conductor y el controlador, pero en esa grabación difundida no aparece registrada esa advertencia.

“Las comunicaciones entre el puesto de comando de la formación y el puesto Control Trenes no contienen novedad alguna”, aseveró TBA. La empresa explicó además que “la lectura de las desaceleraciones y frenado del tren en las estaciones (previas a la terminal de Once) resultan normales”.

El secretario general del gremio La Fraternidad, Omar Maturano, dijo ayer que el motorman “nunca” declaró que hubiera advertido por radio al control sobre los supuestos desperfectos en los frenos de la formación.

El compañero nunca habló de ningún audio, nada. Lo que alegó ante el juez fue que las aplicaciones de servicios de frenos no respondieron. Él nunca dijo que avisó a la empresa que no tenía frenos”, señaló el titular del gremio de ferroviarios que representa a los maquinistas.

Maturano contó que Córdoba no avisó a la empresa pero precisó que otro conductor había avisado sobre algunas fallas en la misma locomotora horas antes.

El que venía avisando era el primer compañero que sacó el tren a las 3:30 de la mañana. Este compañero avisó (a TBA) que el tren tenía el freno largo”, explicó el sindicalista a radio El Mundo.

Córdoba, tras declarar el viernes, fue puesto en libertad, aunque está imputado por estrago culposo.

El tren, con dos mil pasajeros a bordo, impactó el miércoles contra el paragolpes de contención de la terminal de Once, con un saldo de 51 muertos y 703 heridos y es el tercer accidente ferroviario más grave en la historia del país.

Advertencias desde mucho antes del accidente

Más allá de que la empresa, a través del director de Material Rodante, Roque Cirigliano, dijera que el servicio es “aceptable”, la Auditoría General de la Nación advirtió en un informe de 2008, y lo volverá a hacer en un estudio que se presentará el miércoles próximo, sobre el deplorable estado de los trenes y de los sistemas de frenos.

Uno de los integrantes de la Auditoría, por parte del radicalismo, Horacio Pernasetti, opinó ayer en radio El Mundo que los informes que realizó el organismo sobre TBA muestran irregularidades que en otros casos dieron lugar a la intervención por parte del Estado.

“Por los informes que hemos hecho, creo que están dadas las mismas situaciones que se señalaban en las resoluciones de la secretaría que quitó la concesión a otras empresas”, aseveró Pernasetti.

“En ese informe de 2008 señalábamos todas las observaciones puntuales de deficiencias en el cumplimiento en las obligaciones asumidas, relacionadas con el mantenimiento. No auditamos a TBA, auditamos a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte y a la Secretaría de Transporte como responsables de hacer cumplir el contrato de concesión”, dejó en claro el auditor. Además, hizo referencia a la existencia de “un incumplimiento contractual”

“También hemos detectado que la CNRT había establecido importantes multas al concesionario e incluso advertencias, una manifiesta, que de mantener esta situación se podían dar consecuencias imprevisibles y sin embargo no se tomaron las acciones que debieron tomarse. Todas las multas el concesionario nunca las pagó, eran apeladas y nunca se resolvió esa apelación”, añadió.

Por su parte, la Defensoría del Pueblo de la Nación manifestó que el accidente “determinaría por sí mismo, por su gravedad, la falta de aptitud, pericia y responsabilidad por parte de la empresa para continuar como concesionaria del servicio ferroviario”.

Según informaron algunos medios de prensa ayer, el Gobierno estudiaría intervenir la empresa TBA, más allá de que diputados afines al kirchnerismo y de la oposición, y gremios ferroviarios reclaman que directamente le quite la concesión.

El último desaparecido no tomó el tren

El panadero Alberto Ojeda, que era buscado por su hermano como una posible víctima del accidente en la estación de Once y que figuraba como desaparecido, nunca tomó el tren, ya que estaba en su casa.

El subsecretario de Derechos Humanos de la Ciudad, Claudio Avruj, confirmó la noticia.

Informe con despacho de agencia Noticias Argentinas

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