El Gobierno Nacional le rescindió el contrato a la concesionaria TBA

Facundo Cornejo | viernes, mayo 25, 2012 | 0 comentarios

La medida fue dispuesta por decreto, oficializada y publicada en el Boletín Oficial. La empresa, que operaba las líneas Sarmiento y Mitre, estaba intervenida. La oposición criticó la demora con la que se dispuso.

Ramos y De Vido, durante el anuncio (Foto: Télam)
El Gobierno Nacional rescindió ayer por decreto el contrato de concesión de las líneas Sarmiento y Mitre a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), a raíz de “reiterados incumplimientos e irregularidades”.

Con esta decisión de Casa Rosada, las líneas Sarmiento y Mitre dejan de ser operadas por TBA, del Grupo Cirigliano, y pasan a las firmas Ferrovías, que opera la línea Belgrano Norte, y Metrovías, perteneciente al Grupo Roggio y que administra las seis líneas de la red de subterráneos de la Ciudad. Además, TBA queda afuera de la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia (UGOFE) que administra desde 2005 las líneas Roca y San Martín.

El anuncio lo hizo el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, a través de una conferencia de prensa, y leyeron el decreto 793/12 firmado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

La decisión se tomó luego de analizar los informes de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y la Unidad de Renegociación y Análisis de Contrarios de Servicios Públicos (UNIREN).

El decreto firmado por la Presidenta señaló que “las conclusiones a las que arribó el interventor de la empresa fueron concluyentes y dan cuenta de un insuficiente mantenimiento que no asegura la continuidad y seguridad de los servicios”.

De Vido dijo que el accidente ferroviario ocurrido en la estación de Once el pasado 22 de febrero y que provocó 51 muertos y más de 700 heridos “no tiene nada que ver” con la decisión del Gobierno de rescindir la concesión a TBA. Y sostuvo que “la rescisión del contrato que estaba vigente desde el 22 de mayo de 1995 es culpa del concesionario, a raíz de las deficiencias técnicas y los numerosos incumplimientos”.

El ministro de Planificación explicó además que los ferrocarriles “sufrieron un gigantesco proceso de vaciamiento desde 1955, que significó la pérdida de casi 10 mil kilómetros de vías, de unos 30 mil puestos de trabajo, del cierre de estaciones”.

El funcionario detalló que la empresa del Grupo Cirigliano acumuló 250 multas por 70 millones de pesos en los últimos años, y que a pesar de ello “el concesionario no cambió su conducta”.

La oposición, con críticas por la demora en la decisión

La decisión del Gobierno nacional de rescindir la concesión de TBA de las líneas Sarmiento y Mitre generó la reacción de la oposición, que criticó la demora en que se tomó la medida.

El titular del bloque de senadores de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, señaló que “El Gobierno reacciona tarde con una empresa que debería haber dejado de operar hace, por lo menos, cinco años”. Y agregó: “Que no crea Julio De Vido, quien tiene un escandaloso vínculo con los hermanos Cirigliano, dueños de TBA, que quitarle la concesión los exime de responsabilidad. El gobierno debe seguir contra la garantía, ya que la empresa deberá pagar por los daños y perjuicios ocasionados en la tragedia de Once”.

El senador radical dijo que el ministro de Planificación Federal tiene responsabilidad por “el deplorable estado del sistema ferroviario en general, y en particular los servicios operados por TBA”. En ese sentido, explicó: “Hemos ampliado la denuncia penal contra el ministro De Vido apoyados en pruebas contundentes”. El pasado 22 de mayo, junto al titular de la Unión Cívica Radical, Mario Barletta, el jefe del bloque radical en la Cámara de Diputados, Ricardo Gil Lavedra y el senador Luis Naidenoff, solicitó ante la jueza federal María Servini de Cubría que investigue la participación y responsabilidad del funcionario.

El diputado nacional de Unión Celeste y Blanca Gustavo Ferrari opinó que es “preocupante para la seguridad de todos los argentinos que el Estado recién reaccione y ejerza sus responsabilidades para garantizarla luego de más de tres meses de una tragedia que se cobró la vida de 51 personas”. El dirigente que integra el espacio liderado por Francisco De Narváez consideró también que “la tardía intervención estatal de TBA y la aún más extemporánea rescisión de la concesión nada nuevo suman a la enorme cantidad de facultades y deberes que el Estado ya tenía antes de la tragedia y que no ejerció”.

Desde el socialismo, el diputado nacional del Frente Amplio Progresista Roy Cortina aseveró que la decisión de Casa Rosada es “tardía e insuficiente, y parece una puesta en escena frente a la organización del reclamo de los familiares de las víctimas”.

El PRO criticó, a través del legislador porteño Daniel Presti, “la improvisada política de transporte del Gobierno nacional”. Añadió: “¿Tuvieron que esperar una tragedia para quitarle la concesión a TBA? Sorprende el hecho de que De Vido, quien tiene a su cargo desde hace nueve años el control de ferrocarriles, debió aguardar que suceda una tragedia que le costara la vida a 51 personas para darse cuenta de que los trenes y el sistema de transporte son un verdadero desastre”.

Por su parte, Martín Sabbatella, diputado nacional de Nuevo Encuentro y aliado del Gobierno nacional, vio bien la quita de concesión a TBA, que tuvo, a su entender, una gestión “desastrosa”. Además sostuvo: “la incapacidad de TBA para brindar seguridad y buen servicio es manifiesta y se remonta a muchos años atrás. La empresa ha obligado a los usuarios a viajar como ganado y a los operarios a trabajar en pésimas condiciones, poniendo en riesgo la vida de trabajadores y pasajeros”.


Nota con despachos de agencia Noticias Argentinas

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